17.9.06

Cambios

"...voy abriendo caminos para encontrarme..." Así comienza una canción del siempre positivo Diego Torres, ligo demasiado la música a mi vida, ya sea una canción comercial o una de cantautores y siempre que escucho algo que describa algún momento, me apodero de la canción. Esta no es una de mis favoritas, pero creo que la estrofa define a demasiada gente, o por lo menos a mí. Caminos que se acaban, caminos que empiezan, caminos que se cruzan; nunca es fácil dejar un camino y más aún si ha sido un recorrido provechoso, pero en ocasiones es bueno perderse durante un tiempo y descubrir nuevos. Gente que aparece, con la que creas confianza, que te sorprende, con la que compartes esa nueva dirección y aunque al principio todo sea cortesía y fáciles trayectos (o no tan fáciles) poco a poco pasará al camino provechoso. No se promete que todo el sendero este despejado y libre de baches, pero siempre ayudará.... a encontrarme..
Nuevo camino, nuevos baches, nuevas vivencias...

13.9.06

Sombras


El día que quieras aparecer, no avises ni dejes mensajes que no se puedan leer; no traigas flores que se marchitarán antes de apreciar su belleza; no vengas con palabras que duren más que un suspiro, un simple "aquí estoy" es suficiente; no llames, sólo entra y sobre todo, no mires hacia atrás ni hacia delante, no busques sombras....

12.9.06

Futuras generaciones

Con lágrimas en los ojos, la mujer miraba aquella pequeña pantalla que le mostraba lo que en pocos meses sería su niño. ¡Qué vulnerable parecía!.
El especialista iba enseñando cada parte del nuevo ser; aquí vemos la columna vertebral, aquí están perfectamente definidas las extremidades, su corazón late con energía; señora, ¡su hijo será un niño sano!.
Dígame doctor; ¿pero será bueno?...

10.9.06

Con un poquito de alcohol...

Acostada, con el estómago transformado en lavadora, oliendo a alcohol barato y humo salido del corazón, extraña situación, lo que durante la noche te hace olvidar, a la luz del día todo se vuelve a asentar o remover. En este momento no hay máscaras de mediocridad, la felicidad nocturna cambia a ingravidez mañanera. Amigos que van y vienen, personas con las intentas conectar, reencuentros que odias, idilios fortuitos sin suerte... Cóctel peligroso que asumir mientras intentas no perder el equilibrio camino del baño...
No hagan caso, es parte de la borrachera...

7.9.06

Hueco

No me pidas que sonría, si la sonrisa será efímera,
No me pidas que hable, si las palabras se irán con el viento,
No me pidas enfados, si no es seguro que existan motivos para ello,
No me pidas que vaya, si la neblina no me deja ver,
No me pidas besos, si no pueden demostrar lo que quieren decir,
No me pidas abrazos, si se desvanecerán como fantasmas,
No me pidas escribir, si va a ser leído,
No me pidas que lea, si no se va a poder oír,
y aunque no pidas nada, sigo mi camino haciendote un hueco, en el que te metes de vez en cuando, en el que no pedimos, no pensamos, no tropezamos... nos acompañamos. Hueco que se oscurece con el paso de los días, hueco que dejará de estar... camino que se volverá a cambiar.... nuevos huecos en los que entrar...

6.9.06

Confusión


Si alguien decidiera abrir (si pudiera) mi cabecita en estos días, se encontraría peleando con una decena de personalidades discutiendo entre ellas el comportamiento del yo inicial. Porque aunque los temas a tratar estén claramente definidos y asegurados el final, parece que la actuación del durante aun no es esclarecida. Mientras tanto pasean por el subconsciente tratando de dar soluciones sensatas ante comportamientos ajenos indeterminados. ¡cuánto trabajo en poco espacio!, en breve, se cerrará por vacaciones...

(Imagen de Laurel Williams)

5.9.06

Niño grande

Había una vez un niño, confundiendole a veces con un adulto. Su mirada inocente, se escondía junto a la sonrisa decreciente de quien se hace mayor. Se lo imaginan, con su plato de espaguetis y la cara sin rastro de ella, recubierta de tomate. Niño travieso que busca cosquillas y consigue lo que quiere con ojos pícaros y sacadas de lengua, niño que escucha lo que no debe oir, un niño con camisa amarilla si le dicen que quedan bien... Como a todos, le gusta jugar y descubrir nuevos lugares, dónde encontrar bichitos que guardar en tarros de cristal; pelearse con sus amigos para demostrar que se llevan bien y sacarle la lengua a las niñas para luego sonrojarse si se la devuelven. ¿quién recuerda a chicho terremoto? un poquito así, pelo despeinado, quejica hasta no más, golfillo...
Una vez más, jugando en el patio, se quedó algo perdido al sonar la campana, inseguridad de los niños que los hacen volver al sitio conocido, tal vez sea mejor así.
Despeinate, corre, juega con tus amigos, no le hagas caso a los malos de la clase, sonríe y ante todo, guardate la felicidad de ser niño.


(quién será el inocente, ¿la escritora o el personaje?, para ti, pequeño loco)

3.9.06

El equilibrio es imposible

Una de los eternos Piratas, que no se como me las apaño que siempre tienen una canción para cada momento...

Confía en mí,
nunca has soñado
poder gritar y te enfureces es horrible,
el miedo incontenible.
Entonces ven, dame un pedazo ,
no te conozco cuando dices:qué felices, qué caras más tristes,qué caras más tristes...
Ella sabe y presiente que algo ha cambiado...
¿Dónde estás?, no te veo, es mejor,
ya lo entiendo ahora,ya no me lamento,
no sigo detrás,¿para qué?...
si cada vez que vienes me convences,
me abrazas y me hablas de los dos,
y yo siento que no voy,
que el equilibrio es imposible cuando vienes y me hablas de nosotros dos,
no te diré que no, yo te sigo porque creo que en el fondo hay halgo...
Ella no me imagina, cazando en los bares,viviendo deprisa,¿para qué?,¿para qué?,...
si cada vez que vienes me convences, me abrazas y me hablas de los dos,
y yo siento que no voy,
que el equilibrio es imposible cuando vienes y me hablas de nosotros dos,
no te diré que no, yo te sigo porque creo que en fondo hay algo...
Confía en mí,
nunca has soñado, poder gritar, y te enfureces es horrible, el miedo incontenible.Entonces ven, dame un abrazo,
no te conozco cuando dices: "qué felices que caras más tristes, que caras más tristes"...

Crecer

Nos hacemos mayores, nos dividimos, los grupos cambian, las personas nos vamos, volvemos...
Aún recuerdo cuando corría por el Gran Eje cuando llegaba a tarde a mi casa a las 11.30, por estar unos minutos más en Urgente; cuando llegar a las 2 era todo un logro, aprovechabas cada momento, la fiesta era impresionante y te enfadabas diciéndo ¿por qué no me dejarán más tiempo? Los porrones de Francachela se convirtieron en una tradición de cada sábado noche, turnándonos para dejar las 500 pts para evitar robos de la botella, viendo al "bailarín" deslumbrarnos con algunos de sus bailes, dónde las escaleras de salida se improvisaba podiums para bailar; Delicatessen se convertía en encuentro de amores platónicos, chicos de ojos interesantes, punto de enamoramientos fugaces...
Cuántas risas, cuántos momentos vividos, cuánta intensidad en cada movimiento de nuestro cuerpo.
Años más tarde continúas disfrutando del fin de semana, pero la intensidad desciende, los amigos cambian, los intereses evolucionan.
Siempre quedarán en el recuerdo las "noches locas" (sabe con quien sales pero no con quien entras, (kesy)), los chupitos en honor a Jordi y los bailes de Madonna (Torre), los ligues con los pueblerinos (Conchi), los bailes tontos con Marta, los chicles pegados en la cerradura para que la puerta del portal no se cerrase (Milli)...
Crecemos, cierto, pero nos queda ese sabor dulce de todo lo vivido, de la buena compañía y de esa amistad que se palpaba en el ambiente.

A todas ellas, gracias por compartir este trozo de vida.

31.8.06

Con café y mantequilla

Con el pelo desordenado y los rizos caidos, se levantaba de dormir las pocas horas que el mundo le dejaba. Anoche no le dio tiempo a lavarse la cara y amenecía con restos de rimel alrededor de sus ojos, que al contrario de otras veces, aumentaban la intensidad de la mirada. Mientras la cocina se inundaba de olor a café recién hecho, el pan se terminaba de tostar; un poco de mantequilla y algo de mermelada de melocotón completaban el desayuno. Sentada en su sillón, encendió la tele, acto vano, ya estaba sumergida en sus fantasías.
Su compañera entró al salón; ¿qué te pasa? preguntó. Aspirando el humillo del café, respondió, nada ¿por qué lo dices?.
- Te pierdes en el salón...
- debe ser porque he soñado
- ¿has soñado? qué sueño te hace estar así
- he soñado que volaba
- ¿y qué pasaba?
- abrí los ojos y me encontré la cama sola de nuevo...
Se acercó al sillón y la besó en la frente, no te preocupes pequeña, algún día volarás...

29.8.06

La naturaleza

Hace tiempo me enfadé con el viento, se llevaba las palabras pronunciadas a una velocidad imposible de alcanzar, quedándose todo en nada. Tras firmar una tregua y prometer que no volvería a pasar, la cara de engaño se escondió tras el sol y de nuevo, he sido robada.
Abajo, en las cálidas tierras del desierto, lucha de serpientes, jugando a moderse; inocente juego de animales. El problema de una de ellas, que olvidó el veneno en casa y la mordedura podría doler... todo es un juego...
El mar observaba tranquilo tanto desorden, todo volverá a su cauce, pensaba...
¿Qué fuerza de la naturaleza permite tanta confusión?
Preguntémosle al fuego.

26.8.06

El beso

Bésame como la primera noche, dónde cada beso era el último que me dabas, dónde toda la pasión se consumía por miedo a no tocar más esos labios.
Bésame como el segundo día, dónde el deseo se deshacía con la ansiada espera de las noches que no se encontraban.
Bésame como cuando la fiebre corría por mi cara y la ternura invadía cada roce.
Bésame como el día de que me iba, pasión, deseo, ternura, ansias de más... besa cada lunar que olvidastes, cada parte de mi cuerpo que dejastes...
Pero ante todo, bésame.

17.8.06

En una pequeña isla...


Ana se levantó muy temprano aquella mañana. Como cada día, ayudaba a su padre a amasar el pan que más tarde venderían a los pescadores que marchaban al mar en busca de algo de dinero. Entre el olor harina y el calor del horno, fantaseaba con poder navegar algún día en majestuosos barcos, buscando lugares que descubrir...
No muy lejos de allí, sentado en su camarote acompañado de su botella de ron, el viejo capitán empezaba a cansarse de su larga temporada sin pisar tierra firme. Tocaba su barba, negra y algo desgastada por el sol y el mar, mientras su tripulación continuaba en cubierta festejando motines ya olvidados... ¡capitán! suba a ver esto, dijo el joven Esteban. Cogeando por las escaleras, salió a proa. Sus ojos relucieron de placer, después de tantos días, un pequeño pueblo se divisaba en el horizonte. ¡jajaja! La diversión nos espera muchachos!, ¡a toda vela!...
Cogío los panes recién hechos y los colocó en bandejas, ya casi había acabado. Ana se limpió la cara y salió a abrir la puerta para empezar la venta. Juan estaba ya en la puerta, como cada mañana, madrugaba para poder tener la mejor pesca del pueblo, sólo él conocía los sitios donde coger los peces más exquisitos. ¡buenos días pequeña!, ¿cómo estás hoy?. Ana sonrió mientras guardaba los panes en saquitos. De repente, la campana de peligro del pueblo empezó a sonar. No te muevas pequeña, iré a ver que pasa, dijo Juan mientras salía de la tienda.
Ana corría escaleras arriba hacia la azotea, asomándose a ella, no pudo evitar una sonrisa...
Piratas....

9.8.06

Noches de verano

Noches de verano, huimos del calor cual ladrón con su posesión en la mano, buscamos lugares tranquilos donde disfrutar de la buena compañía y de amenas conversaciones; arriba la gran luna observa, conociendo nuestros secretos, descubriendo fantasías.
Extrañas coincidencias en los últimos tiempos, caminos que se juntan sin saber muy bien cómo, miradas que te aclaman en camillas oxidadas y sofás que crecen junto a la unión de dos cuerpos. ¿qué fuerza inexplicable hará cambiar el rumbo de tantas personas a la vez?, extraña magia de este bochorno que nos envuelve en historias que rozan el surrealismo, ¿cuándo pasó el protector a ser el protegido?;¿cuándo dejaré de odiar los besos nocturnos por el temor a qué por la mañana no los encuentre?...
Noches de verano, noches de calor, noches de ilusión...

31.7.06

Qué fácil es jugar

Quien juega con fuego se quema. Historias parecidas, finales parecidos... Inocentes jóvenes, que cara más dulce es aquella la del animal que rodea a su presa y una vez que ya está adormecida, muerde para saborear ese instante de dolor... No todas las presas mueren, ni todas quedan marcadas. Pobre de la siguiente en caer en la trampa, la herida será dolorosa, pero no os preocupeis, su veneno algún día podrá con él...

al final mordió...

Demasiados abordajes en poco tiempo, demasiados piratas acechando mi puerto; aún salgo airosa de la batalla, si al final mordió pero el bocado fue mutuo y más fue él el envenenado. Vuelvo a andar por mis calles, tranquila y serena, cabeza alta y conciencia firme... Y pasas por la inmensa cuesta, con ese paso firme y caigo por ella, no hay gravedad, simplemente mi rumbo perdió por unos instantes su norte. Se que no me mereces, también se que no me quisistes, pero es la ventaja de las máscaras que crean una realidad demasiado perfecta... espejismos... Sigues con tu mirada, que oculta más que enseña, y tonta por los enamoramientos primerizos, me levanto, sacudo mi ropa y vuelvo a caminar, mi universo vuelve a temblar junto con mi cuerpo.

26.7.06

El sendero al paraiso


¿Quién diría que un simple conjunto de madera vieja y pasada por la humedad podría transportar a tal lugar?
El momento en el que el sol se hunde en el mar y la luna empieza a despertarse, todo se hace más bello, el olor a mar y la suave brisa atraviesan cada sentido y andando por la pasarela, tus pies dejan de pisar; la gravedad deja de actuar, vuelas...El sonido de las olas ayuda, ya no estás en la tierra, por unos instantes saboreas lo que algunos llaman "el paraíso", solo existe el suave olor, el tranquilo sonido y la majestuosidad del mar luchando con el gran cielo.
Mirando de nuevo esta foto, imagino a Zeus enfandado, gritando: "¡quién descubrió el camino hacia el Olimpo!". Pequeños mortales, cada atardecer, se nos muestra el sendero hacia la inmortalidad efímera...


(gracias por compartir estos lugares peke)

24.7.06

Qué calor hacía...

Atardecía, que guapa estaba ella asomada en el balcón. Con su cigarillo a medio acabar, absorbía cada resquicio de mar y arena que había en el ambiente. Un pequeño biquini y un pareo que le caía a los pies, la tapaban. Su larga melena, rizada y morena, ocultaba parte de su espalda, dejándo intuir la belleza de ésta, que adornada con un sinfín de lunares, apatecía perderse en ella. Le encantaba cuando se la recogía y dejando ver el cuello, pasaba un pequeño hielo por éste cayendo ligeras gotas por el surco de su columna... hacía calor. Él se acercó, deseando besarla. Sopló sobre su espalda calurosa, un escalofrío recorrió el cuerpo de ésta, desatando diversas sensaciones. Tiró la colilla y saboreando su última calada, se giró abrazándole, le besó y él respondió con una ligera caricia en el cuello. El sol caía junto a sus cuerpos en ese balcón, que calor hacía...

19.7.06

Hoy...

...hoy me metería entre unos brazos y me dejaría acariciar el pelo, muchos besos, pero pocos en los labios; una cama al aire de un balcón, sin mover las sábanas; susurros que confirmen tu presencia. Mañana ya estallará la pasión...

15.7.06

Se irá con el viento...

Tal día como hoy, hace un año, aproximadamente la misma hora, salía de un local, con las lágrimas cayendo por mis mejillas. Pocos días antes volvía de la que había sido mi ciudad adoptiva, dejando atrás una vida que disfrutaba y sentía. Regresaba a mi supuesta casa, a mi supuesta habitación y con mis supuestos amigos, pero todo había cambiado, nada de eso volvía a pertenecerme. El nexo de unión con mi alegría, tocaba esa noche, y a pesar de la intensidad que se respiraba en el ambiente, de la magia de las voces, la lluvia que mojaba mi cara me decía, una nueva historia te espera. Llevaba poco tiempo, era normal que no me encontrase.
Un año más tarde, vuelvo a salir del mismo lugar, de ver a mis magos particulares. Sigo paseando por estas calles cual fantasma perdido; no me encuentro en la que llaman mi casa, y perdí en el camino, los que decían ser amigos. No hay lágrimas, sólo valentía mezclada con inseguridad, no se donde estoy, no se cual es mi sitio, no se quien merezco que esté a mi lado..., lo que puedo intuir es que hay un rinconcito en este mundo donde estar y gente a la que amar, sólo he de hallarlo....
Paciencia....


(si no diese miedo, no sería importante)